La explotación indiscriminada de los recursos naturales se evidencia en el detrimento de la calidad de vida de algunos países en vías de desarrollo, incluida Colombia. La búsqueda de nuevas fuentes de materias primas requeridas por las industrias, sumado al aumento exponencial de la demanda de alimentos y energía nos obliga a encontrar alternativas que no atenten contra el delicado equilibrio del ambiente, pues si se continúa atropellando a la naturaleza en procura de sus recursos, no será mucho el tiempo que transcurra antes de que se agoten por completo. Es así como las microalgas se han posicionado como organismos versátiles capaces de producir sustancias de interés industrial (pigmentos, biocombustibles, alimento, entre otras) a bajo costo y superando por mucho la cantidad de materia prima obtenida a partir de otras fuentes naturales sin causar impactos negativos al ambiente durante las etapas de obtención y procesamiento de su biomasa.
En la actualidad, el uso de microalgas como recurso vivo para la obtención de biocombustibles, alimento y sustancias químicas finas no es desconocido. Si se echa un vistazo en la web, son muchas las compañías a nivel global dedicadas a la producción de estos microorganismos y su transformación en subproductos de alto valor comercial con rendimientos que alcanzan millones de dólares al año.
Debido al auge del uso de microalgas como fuente natural de recursos, crece de forma considerable el número de instituciones a nivel global - tanto privadas como públicas - que impulsan proyectos de investigación relacionados con la obtención y mantenimiento de cultivos In Vitro de microalgas, para su uso en investigación, producción y venta de cepas. Uno de los ejemplos más notables en esta materia es el Banco Español de Algas (BEA) quienes dedican sus esfuerzos al aislamiento de microalgas y su mantenimiento en condiciones de laboratorio; mantienen un completo cepario de microalgas presentes en sus regiones tropicales y subtropicales, comercializan tales cepas, su correspondiente ADN genómico y su secuencia.
Dada la gran ventaja geográfica de Colombia al estar en una zona tropical, además de contar con gran cantidad de aguas continentales y marinas, es factible la creación de un cepario similar al BEA, con cepas aisladas en el territorio nacional y mantenidas en un laboratorio dedicado a esta labor. Varias instituciones educativas - entre las cuales están la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad de Antioquia - mantienen ceparios, adelantan investigaciones y ejecutan proyectos basados en microalgas ; también empresas como Ecopetrol investigan sobre la obtención de biocombustibles a partir de estos microorganismos.
Dada la gran ventaja geográfica de Colombia al estar en una zona tropical, además de contar con gran cantidad de aguas continentales y marinas, es factible la creación de un cepario similar al BEA, con cepas aisladas en el territorio nacional y mantenidas en un laboratorio dedicado a esta labor. Varias instituciones educativas - entre las cuales están la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad de Antioquia - mantienen ceparios, adelantan investigaciones y ejecutan proyectos basados en microalgas ; también empresas como Ecopetrol investigan sobre la obtención de biocombustibles a partir de estos microorganismos.
Es posible también la recopilación de la información de las microalgas registradas en el país por parte de investigadores que durante décadas han realizado tal tarea, a través de una base de datos que contenga datos biogeográficos, taxonómicos, sistemáticos y bioquímicos; hoy día, estas herramientas informáticas son esenciales en la labor de los investigadores y puede fomentar el intercambio de información científica entre entidades, con el ánimo de fortalecer el conocimiento sobre nuestra biodiversidad y generar una plataforma que impulse el desarrollo de empresas basadas en biotecnología de microalgas.
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